Molusquicida en forma de cebo granulado de uso directo para proteger hortalizas y plantas frutales (col, lechuga, bayas, vid, fresa, etc.), céspedes, flores de corte y plantas ornamentales contra caracoles y babosas. El producto se aplica esparciéndolo a mano de manera uniforme sobre la superficie del suelo entre las plantas y alrededor de los bancales, de modo que los gránulos no se queden pegados a las hojas de las plantas tratadas. Al aplicarlo, no forme montoncitos de gránulos, sino dosifique de manera uniforme. El mejor momento para aplicarlo es al atardecer, cuando los caracoles abandonan sus refugios. No lo aplique antes de la lluvia. La época de aplicación más adecuada es de primavera a otoño con tiempo moderadamente húmedo, cuando los caracoles están más activos (al atardecer, después de la lluvia o del riego), un máximo de 4 veces al año. Los gránulos con atrayentes atraen a los caracoles y, gracias a su sabor, los inducen a consumirlos. La sustancia activa (fosfato férrico) provoca cambios irreversibles en el tracto digestivo de los caracoles, que tras ingerir el cebo dejan de alimentarse y, por tanto, de dañar el cultivo. En los caracoles no se produce una liberación excesiva de mucosidad. Las plantas cultivadas pueden consumirse o tratarse en cualquier momento, porque el producto no tiene plazo de seguridad. Los gránulos tienen un tamaño uniforme y son resistentes a los cambios de temperatura y humedad. Autorizado para su uso en agricultura ecológica. Dosis: 5 g/m2. Sustancia activa: fosfato férrico 8,1 g/kg. Envase: 350 g.