Cultivo de escorzonera - suelo húmedo arcilloso-arenoso con aporte de fertilizante (no debe ser estiércol fresco de establo), ubicación soleada

En resumen: La escorzonera o salsifí negro es una hortaliza de raíz de piel negra y pulpa blanca, cultivada desde el siglo XVI. Prefiere un suelo húmedo arcilloso-arenoso y una ubicación soleada, abonado pero nunca con estiércol fresco. Se come cruda, frita, gratinada o estofada, y sus brotes se preparan como las espinacas.

La escorzonera, también conocida como salsifí negro, comenzó a cultivarse alrededor del siglo XVI. Es una hortaliza de raíz que se parece notablemente a la raíz del perejil o la zanahoria. Sin embargo, tiene un color negro y una pulpa blanca y frágil.

Contiene gran cantidad de carbohidratos, proteínas, fibra y agua. En cuanto a vitaminas, encontramos vitamina A, B, C, E y K, además de minerales como fósforo, hierro, potasio, sodio y calcio.

Puede eliminar la pegajosidad de la raíz después de pelarla escaldándola con agua hirviendo.

La escorzonera, gracias a su bajo contenido calórico, se recomienda en dietas de adelgazamiento, es adecuada para heridas que cicatrizan más rápido gracias a sus efectos beneficiosos. También se recomienda para diabéticos, ya que contiene una cantidad relativamente alta de inulina. Ayuda también en inflamaciones graves del páncreas y en casos de reumatismo.

Para evitar que la raíz pelada se oxide, utilice agua con zumo de limón.

Esta hortaliza puede consumirse tanto cruda, por ejemplo en patés o ensaladas, como frita, gratinada o estofada. Tampoco sobran sus brotes de hojas, que pueden prepararse de manera similar a las espinacas.

La escorzonera se clasifica según sus hojas en:

  • Glastifolia - este tipo tiene hojas alargadas y lanceoladas
  • Latifolia - tiene hojas anchas con forma elíptica
  • Strictifolia - sus hojas son lineales
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