El abono verde es un nutriente fortificante para el suelo agotado después del invierno. Previene la erosión del suelo y actúa de manera ecológica. Si utilizas abono verde, puedes afirmar con toda tranquilidad que todo lo que cultivas es ecológico.
Abono verde
El abono verde mejora la calidad y fertilidad del suelo. Si el suelo queda descubierto, por acción de la lluvia y el viento se lava y se seca su capa fértil. El abono verde es una protección importante del patrimonio edáfico. Para el abono verde se siembran más frecuentemente plantas anuales de periodo vegetativo corto. Las plantas de raíces superficiales, tras su enterrado, enriquecen el suelo con humus. Las especies de raíces más profundas (habas, trébol) airean el suelo más que la longitud de una pala. Las habas son plantas cuyas bacterias nodulares enriquecen el suelo con nitrógeno. Siembre el abono verde reflexionando sobre qué cultivará después en el bancal tras su incorporación. La mostaza y la colza no las plante donde después vaya a cultivar crucíferas. Si planea cultivar leguminosas, no siembre antes veza, habas ni trébol. El abono verde más universal es la facelia, que no tiene parientes entre las especies de hortalizas comúnmente cultivadas. La facelia además es una planta rápida, le bastan 6 semanas para crecer, tiene un sistema radicular abundante que airea el suelo y tolera bien la sequía. El abono verde regula de forma natural las propiedades físicas del suelo. Airea los suelos pesados y mejora el aporte de agua y el suministro de nutrientes en los suelos secos.
El abono verde lo sembramos inmediatamente después de cosechar las hortalizas y otras plantas productivas. No dejamos el bancal así sin más, para que la erosión del suelo no empiece a actuar. El abono verde del bancal podemos segarlo periódicamente y dejarlo siempre como acolchado. Segamos el abono verde en época de floración, cuando su contenido es más valioso. Podemos dejar que las plantas florezcan el mayor tiempo posible, precisamente porque atraen más insectos y abejas. Sin embargo, no debemos dejarlas florecer tanto tiempo como para que las flores maduren en semillas. El abono verde con semillas no lo enterramos en el suelo, sino que lo retiramos del bancal. Si tenemos cortacésped, podemos triturar el abono verde al segarlo, así el proceso de enriquecimiento del suelo es más rápido. Las plantas anuales generalmente se pudren y descomponen solas en el bancal.
El abono verde podemos mezclarlo de diversas formas al sembrarlo. Podemos sembrar juntos, por ejemplo, tagete y caléndula, que combate los nematodos, añadir girasol y rábano forrajero, que airea el suelo, y junto a ellos agregar guisante, haba, veza, judía o trébol, que enriquece el suelo con el nitrógeno necesario.
Qué abono verde sembramos y cuándo
En primavera - que es ahora la época actual - sembramos plantas resistentes al frío: avena, guisante, haba y veza de primavera. Estas plantas las sembramos muy temprano en primavera, en cuanto se derrita la última nieve. El abono verde lo sembramos en bancales donde después cultivaremos pimientos y tomates.
En verano - en cuanto cosechemos del bancal las hortalizas tempranas y las patatas, sembramos en el campo cosechado girasol, facelia, alforfón, caléndula, mostaza, colza y nabo. O varias combinaciones de estas plantas útiles. Para el abono verde de verano también sirven lechuga, espinaca, judía o crucíferas.
En otoño - sembramos especies de plantas de invierno, como por ejemplo centeno o veza de invierno. Las plantas cubren el suelo y así crean una cubierta vegetal resistente. Esta cubierta protege el suelo de la erosión. En primavera podemos enterrar estas plantas en el suelo o utilizarlas como forraje.
Las plantas leguminosas podemos sembrarlas en el bancal donde cultivamos tomates. Estas plantas pueden producir una al lado de la otra y, por ejemplo, el haba aporta a los tomates durante su crecimiento una cantidad suficiente de nitrógeno al suelo.
Abonos verdes comúnmente utilizados:
- Para el huerto (guisante, enredadera, mostaza, clavel de moro, caléndula, alforfón).
- En agricultura (guisante, trébol, haba, veza, mostaza, colza, avena, centeno).
Por qué es importante la siembra de abono verde
- Protección del suelo contra el secado, la acción del agua de lluvia y las condiciones meteorológicas.
- Es un fertilizante universal que puede reemplazar hasta el 50% del estiércol.
- Limita el crecimiento de malas hierbas y, por tanto, la infestación de los bancales.
- Aireación, enraizamiento del suelo, su revitalización y mejora de la estructura.
- Favorece la formación de humus.
- Neutraliza plagas y enfermedades fúngicas.
- Después de enterrarlo en el suelo mejora su riqueza en nutrientes.
- Las plantas leguminosas enriquecen el suelo con nitrógeno.
- Un bancal sembrado y revitalizado de esta manera atraerá muchos insectos beneficiosos.
Para la calidad del suelo es beneficiosa no solo la parte aérea de las plantas de abono verde, sino también su sistema radicular. Las raíces de las plantas aptas para el abono verde tienen raicillas microscópicas que progresivamente crecen y mueren. Las raicillas muertas se convierten en alimento para los organismos del suelo. Estas raicillas y organismos tienen una gran participación en la formación del humus y por tanto en la fertilidad del suelo. A este proceso se le llama "vellosidad radicular".
La siembra de abono verde puede repetirse varias veces al año. Después de cosechar las patatas, puede sembrar en el bancal por ejemplo mostaza, cuando alcance una altura de 50 cm en floración, puede enterrarla en el suelo y volver a sembrar. Las plantas aptas para el abono verde son poco exigentes en riego, son resistentes a la sequía y florecen de forma natural. Después de enterrarlas puede regar los bancales con purín vegetal, que acelera la descomposición del abono verde y añade más nutrientes al suelo.
Con una selección adecuada de plantas, puede sembrar abono verde también en un bancal ornamental. Sin embargo, lo más frecuente es aplicar acolchado de corteza en estos bancales.
Quizás le desanime el tiempo y el esfuerzo que dedicará a sembrar el bancal con abono verde y su posterior incorporación. Sin embargo, tenga en cuenta el impacto ecológico en el cultivo de plantas en su huerto, en lo que come y con qué fertiliza las plantas destinadas al consumo. El abono verde es ecológico, nutre el suelo y además protege su capa superior fértil del lavado y la erosión.
Autor: Hana Michalíková